Comencé por leer
mis diarios de vida,
total allí lo que
sobraba era el
tiempo, eran tres
semanas sabáticas
para hacer lo que se
me diera la gana,
sin televisión, sin
teléfono, sin
Internet.
Fue así cuando
llegue a esas
páginas escritas
hace unos
veinticinco años
atrás , en donde los
rasgos de la
personalidad aún no
terminaban de
germinar por
completo, eso se
veía no solamente en
lo escrito sino que
también en los
trazos de mi letra.
Llegué a la
páginas que te había
dedicado a ti
durante esos
últimos tres años de
enseñanza media.
Éramos amigos y
no hay nada en este
mundo que pueda
compensar la perdida
de la verdadera
amistad.
Recuerdo el día
de mi cumpleaños,
realmente no
esperaba que
mi hicieras un
regalo, pero que sí
que me saludaras, al
contrario, te
quedaste ausente,
distante y en
silencio. En ese
momento no me llamó
mayormente la
atención, sería otra
de tus mañas,
pero ahora con el
paso del tiempo me
doy cuenta de que"
no querías detalles"
de mi, sino que
todo. Esa fue una
señal de peligro que
no alcancé a
comprender.
Me odiabas y
amabas porque yo
tenía algo que a ti
te faltaba. Tu
siempre habías sido
la persona mas
talentosa y el éxito
en cuanto a logros
intelectuales no te
era desconocido .
Pero en el fondo de
tu corazón querías
ser una persona
diferente a lo que
eras y ese deseo de
querer otra persona
o de sentirse de
otra manera es
lo mas mala onda
que que hay. El
destino te dio la
misión casi
imposible, de que
soportaras tu propio
carácter y volátil
temperamento que
tanto te
complicó tu vida.
En un comienzo
no era tan evidente
pero cuando sentiste
que el mundo te
comenzó a ver con
indiferencia a pesar
de tus brillantes
calificaciones que
tenias incluso la
belleza, no pudiste
soportar mas que yo
tenía algo que tú no
tenías: la gente me
miraba con simpatía,
confianza y amistad.
Tu desde tu pupitre
desdeñas esas cosas
mirándolas
francamente a menos,
pero en realidad te
morías de ganas de
tener "ese qué" que
a mi se me daba tan
fácil, sin esfuerzo
y naturalidad.
Una vez
escribiste, en la
tapa de uno de mis
cuadernos con mal
disimulada letra : "
hay personas a que
todo el mundo
quiere, adora y
busca , pero en el
fondo son coquetas
prostitutas y entre
paréntesis pusiste "
( os ) ". En ese
momento, no me
imaginé que el
mensaje dictado por
los celos estaba
hecho para hacer
blanco directo en mi
alma.
Era la buena
onda que yo tenía
con los demás, lo
empático lo que
hacía que no hubiera
persona que se
desarmara en
confianza junto a
mi...salvo tú.
Quién no puede
llevar con sentido
común esto, los
halagos, las
confianzas pronto
sucumbirá. La gente
solo perdona y solo
una vez a quienes no
les recuerdan que
después de todo su
ego también existe.
Por que lo que mas
nos hiere del ego de
los demás es que
hiere el nuestro.
No hay camino
más triste , más
desesperado que
cuando comienza a
desvanecerse la
amistad entre dos
seres, cuando la
alianza no escrita
de la afinidad,
hermandad y cariño
comienza a
resquebrajarse.
Hoy por hoy en
la calle no me
reconocerías, ni
siquiera en una
reunión de antiguos
compañeros de
cursos.
Éramos amigos y
eso es más que una
palabra , es más que
el afán de
domesticar que sale
en el Pricintipto
por ahora y después
de todo, si yo
estuviera vivo no
seriamos mas que dos
adultos con
recuerdos
divergentes del
pasado en una
reunión de fraterna
camaderería
El mundo terminó
por reconocerte de
la clase de personas
que se denominan "
ser alguien " muy
por el contrario yo
no paso de ser una
persona común y
corriente con algún
cierto grado de
decir las cosas como
fueron y
señalar sobretodo como las
sentí.